La Casa Snedecker
Este caso también cuenta con una familia desafortunada que termina en un hogar con elementos supernaturales.

Carmen y Al Snedeker eran un matrimonio con tres hijos jóvenes siendo la más pequeña una niña, se mudaron a una residencia en Connecticut durante los ochenta. Al poco tiempo de estar viviendo en la casa Carmen empezó a experimentar extraños fenómenos que no podía explicar. Algunos objetos desaparecían y escuchaba voces extrañas en diferentes partes de la casa. Los hijos incluso aseguraron que había visto personas extrañas en el interior de la casa. También se oían en ciertas habitaciones como si cientos de pájaros estuvieran agitando las alas, aunque todas las ventanas estaban cerradas. La familia Snedeker pasó de escuchar y ver algunas cosas extrañas a fenómenos mucho más directos. La casa empezó a oler a carne podrida y no podían detectar de donde venía. Según Carmen, una noche una entidad invisible la violó por la noche. También pudieron ver una persona con una larga melena oscura y ojos negros que paseaba ocasionalmente por la casa. Todo esto hizo que decidieran pedir ayuda a Los Warren, para saber que estaba pasando.
La familia pronto se dio cuenta del origen de su hogar: la casa antes era una funeraria. Sus investigaciones sobre la casa desvelaron que uno de los empleados de la antigua funeraria había realizado necrofilia con los cuerpos. Esto le llevó a su despido y detención por este delito.
Cuando los Warren entraron en acción, afirmaron que debido a eso el lugar estaba lleno de demonios.
Este es de los casos más controversiales de los Warren, pues ellos colaboraron en un libro sobre el caso. Se cree que fue un caso exagerado para que los Warren pudieran tener un éxito literario.
